Una transformación siempre es dolorosa.
Lo he podido experimentar en mis propias carnes, y he comprobado que les sucedía igualmente a mis hermanos, a mi familia, a mis clientes...
Duele pensar qué sucederá si actúas de manera distinta, duele imaginar si lo que viene será mejor o peor que lo que ya tenías, duele estar cambiando y escuchar a tu vocecilla interior hablarte sobre el pasado.
¿Y por qué duelen los cambios?
Definitivamente, porque nos aferramos con uñas y dientes a lo "no cambiante". El pasado nos condiciona, nos hace sentir más seguros y nos hace temer a todo lo nuevo que pueda proponernos la vida.
Un entorno, sea bueno o malo, nos acomoda, si ese entorno es el mismo durante largos años. ¿Crees que es fácil cambiarlo?. Por supuesto, no lo es. Lo tenemos instaurado en el cerebro como que 1+1 =2.
Y vale, podemos aceptar ese tipo de afirmaciones con total rotundidad. Me dirás, claro Lorena, es que 1+1 de siempre han sido 2, no hay más "tu tía". Ahora yo te digo, ¿me dejas sacarte de tu visión cuadriculada?. Puede que matemáticamente, sea correcto afirmar que si tienes un euro, y te doy otro, vas a tener 2 euros, pero... ¿y naturalmente?.
Naturalmente, un individuo, mas otro individuo, son igual a tres individuos. O a cuatro, a cinco o a seis, depende de cuántos hijos tengan.
Si algo he aprendido en mi vida es que no existe una verdad única, todas las cosas siempre tienen un trasfondo y en el cambio de sentir una realidad como hecho a verla como probable es algo realmente duro.
El cambio es un proceso de necesidad primaria en los seres humanos. O al menos, eso creo yo. Soy incapaz de contabilizar el número de cambios (conducidos o forzados) que he tenido a lo largo de mi vida. Y puedo reconocer, de que algunos, son especialmente difíciles de superar.
Del pasado al futuro
¿Qué pasa con todas las creencias instauradas? ¿Con todos los miedos infundidos? ¿Qué pasa con los complejos?
Cuando cambiamos...¿desaparecen?.
Tardan en desaparecer y son tarea diaria. Lucharás diariamente con todo esto en tu camino al cambio. Te invadirán pensamientos del pasado en las situaciones que te dirigen a tu nuevo futuro, temerás que te vuelvas a sentir decepcionado por alguien o perdiendo el tiempo por algo y de cuando en cuando darás un pasito para atrás, para después dar una buena zancada hacia adelante.
¡Hay que cortar de raíz! Cuando el miedo te lleve a pensar que no estás haciendo lo correcto, que esto no es para ti, que tu no puedes tranformar tu vida, entonces, lo mejor es que te empieces a ver con ojos naturales, y no matemáticos.
Ríete de ti por estar pensando como antaño, háblate y di "¿pero qué dices?¡Estás pensando cual cromañón!". Y recobra la cordura revisando tus progresos. ¿Qué hacía yo hace 6 meses?¿Qué hago ahora?. Ok, estoy avanzando...y estoy bien ¡yo puedo hacerlo!.
Y para terminar este post inaugural, decirte, que el cambio es progreso, el cambio es natural y el cambio es un gran maestro. O sino, mira el agua, una de las moléculas más fantásticas y maravillosas de nuestra realidad...
Cambia su estado
Cambia su forma
Cambia su realidad
Como diría uno que yo me se...."Be water my friend"¡Hasta la próxima amigos! Un abrazote :)



Bueno,qué decirte ante esta primera entrada tan luminosa:)... pues un sincero "me gustas", muy buen comienzo de bitácora!..me encanta tu forma de ver la vida:)
ResponderEliminarGracias hermana por tu apoyo constante, por tu confianza desinteresada, por la educación que me has dado, por cuidarme y por hacerme sentir parte de ti. Te adoro lo sabes!! Ansiosa me tienes por leerte, espero tus creaciones con los brazos abiertos! :)
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